Pamplona

Fundada por los romanos y atravesada por el Camino de Santiago, Pamplona es hoy una ciudad moderna y acogedora con una amplia oferta de actividades: pasear entre murallas centenarias y calles adoquinadas; descansar en parques y terrazas; saborear sus deliciosos pinchos; visitar monumentos con historia; acudir a espectáculos de primera o admirar deportes con solera como la pelota.

Además, su céntrica ubicación geográfica la hacen perfecta para conocer cómodamente la diversidad de la región. Le presentamos los principales lugares de ocio y cultura de la capital navarra y lo más destacado de su historia.

Pamplona Monumento al Encierro - Pamplona

UN POCO DE HISTORIA

. La huella de Roma: año 75 A.C. El general romano Pompeyo establece su campamento en un alto donde hoy se alza la catedral, en el que ya existe un antiguo poblado vascón. Urbaniza la ciudad y le da su nombre: Pompaelo. Posteriormente, Pamplona cae en manos de visigodos y musulmanes.

. Capital de un Reyno y consolidación de una única ciudad: en la Edad Media, se convierte en capital del Reino de Pamplona primero, y del Reino de Navarra después. Los afanes repobladores de sucesivos reyes segregan la ciudad en 3 burgos amurallados: Navarrería, San Cernin y San Nicolás. Las continuas batallas entre vascones y francos de unos y otros burgos, llevan al rey Carlos III el Noble a firmar el Privilegio de la Unión en 1423, gracias a la cual Pamplona se convierte en una única entidad. Se edifica la Jurería, la nueva casa consistorial, se crea un nuevo escudo para la ciudad y se prohíbe la construcción de más fortificaciones interiores.

. Pamplona, un auténtico bastión: desde la incorporación de Navarra a Castilla en 1512-1515, Pamplona se convierte en puesto avanzado de la corona española ante Francia. Refuerzan su imagen de ciudad-fortaleza la construcción de la Ciudadela y del nuevo recinto amurallado (siglos XVI- XVIII).

. La nueva Pamplona: con el siglo XVIII comienza la modernización de la ciudad. Alumbrado, alcantarillado, nuevo ayuntamiento, fuentes neoclásicas… proceso interrumpido por la invasión napoleónica. En el año 1915 se derriban parte de las murallas para permitir la expansión de la ciudad, que viene acompañada de un desarrollo industrial, social y cultural que nos lleva hasta la Pamplona de hoy. Una ciudad verde, con un alto nivel sanitario y educativo, pero sobre todo acogedora y tierra de buena gente.

ACTIVIDADES DE OCIO

. Irse de pinchos y vinos: los paladares más exigentes se ven recompensados con las miniaturas culinarias que los bares de Pamplona ofrecen cada día a base de productos típicos de Navarra. El casco viejo es la zona más frecuentada -sobre todo las calles Estafeta y San Nicolás-, aunque también los encontrará en los ensanches y algunos otros barrios de Pamplona. Para facilitar la tarea al visitante la Web de la Asociación de Hostelería recoge la información por zonas con enlaces a las fichas de los bares y sus mapas.

. Asistir a un espectáculo cultural en el Teatro Gayarre, Baluarte o la Escuela Navarra de Teatro (ENT): tres espacios con una atractiva oferta cultural que incluyen es su programación habitual danza, música y teatro.

. Compras tradicionales y shopping: comercios de toda la vida, artesanos y tiendas de marca le invitarán a comprar algún objeto o detalle gastronómico que le recuerde su paso por la ciudad. Muchos de los souvenirs tradicionales del casco viejo están relacionados con las fiestas de San Fermín: camisetas, pañuelicos, botas de vino, alpargatas, txapelas, figuras de gigantes, cabezudos y kilikis, etc. Y en cuanto a la gastronomía, no deje de llevarse un buen vino navarro, conservas de espárragos o pimientos, quesos de D.O. o alguno de los apetitosos dulces típicos de la ciudad. Imprescindible pasar por el mercado de abastos más antiguo, situado en la trasera del Ayuntamiento. Para compras de marca, recorra el segundo Ensanche – Avda. Carlos III y perpendiculares-.

. Ver una proyección astronómica en la cúpula del Planetario, una de las mayores de Europa: ubicado en el Parque de Yamaguchi, este centro cultural nos permitirá a través su proyector, disfrutar del aspecto de un cielo estrellado real y de los planetas así como de efectos especiales y montajes audiovisuales muy llamativos.

. Presenciar un partido de pelota en el Labrit: también conocido como La Bombonera, por el gran ambiente que se forma en los partidos, tiene un aforo de casi 1000 personas. Los sábados por la tarde podrá formar parte de este bullicio, disfrutar de las apuestas y ver en directo el noble combate entre los pelotaris. Así conocerá uno de los deportes autóctonos de Navarra. Los precios de las entradas varían según la categoría del partido y la butaca del frontón (desde 10€).

. La noche pamplonesa: Pamplona es una ciudad pequeña por lo que todo está relativamente cerca. Un buen punto de inicio para ir calentando motores es el casco viejo. La calle San Nicolás y los soportales de la plaza del Castillo están repletos de bares; si llega pronto es el punto neurálgico del poteo. Un poco más allá también están las calles de Jarauta y Calderería. Entrada la madrugada, muchos pamploneses se trasladan a la zona de San Juan, en la que existen varias discotecas y bares con música para todos los gustos: jazz, tecno, rock o pop.